Atención: Sólo los niveles 1 y 2 han sido traducidos a partir de la versión original en inglés.
Únicamente la versión en inglés ha sido aprobada por el Comité Científico de GreenFacts
Las respuestas de las preguntas 1-3 se han tomado de : IPCCTIE
GT I
"Las emisiones de gases
de efecto invernadero y de aerosoles debidas a las actividades humanas
siguen modificando la atmósfera de diversas formas que se
prevé que afectarán al clima.
"La influencia de diversos factores externos
en el clima permite ampliar comparaciones mediante el concepto de
forzamiento
radiativo . Un forzamiento radiativo positivo, como el que se
produce por las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero,
tiende a calentar la superficie. Un forzamiento radiativo negativo,
que puede deberse a un aumento de ciertos tipos de aerosoles (partículas
microscópicas suspendidas en el aire), tiende a enfriar la
superficie. Los factores naturales, como los cambios en las emisiones
solares o la actividad volcánica explosiva, también
pueden producir un forzamiento radiativo.
Es necesario caracterizar estos agentes de forza-
miento climático y sus cambios con el tiempo (véase
la Figura
2 ) con el fin de comprender los cambios climáticos pasados
en el contexto de las variaciones naturales y para proyectar los
cambios climáticos que podría depararnos el futuro.
La
Figura 3, muestra las previsiones actuales de forzamiento radiativo
debidas a mayores concentraciones de componentes atmosféricos
y a otros mecanismos.
2.1.1. ¿Aumentan los gases de efecto invernadero por las
actividades humanas?
"Las concentraciones de
gases atmosféricos de efecto invernadero y su forzamiento
radiativo siguen aumentando como consecuencia de las actividades
humanas.
La concentración atmosférica de dióxido
de carbono (CO2) ha aumentado en un 31 % desde 1750. La concentración
actual de CO2 no se había superado en los últimos
420.000 años y es probable7
que tampoco en los últimos 20 millones de años. El
ritmo actual de crecimiento no tiene precedentes, al menos en los
últimos 20.000 años.
Unas tres cuartas partes de las emisiones antropógenas
de CO2 en la atmósfera durante los últimos 20 años
se deben a la quema de combustibles de origen fósil. El resto
se debe principalmente a cambios en el uso de la tierra, especialmente
la deforestación.
Los océanos y la tierra actualmente captan
juntos la mitad de las emisiones antropógenas de CO2. En
la tierra,la absorción
de CO2 antropógeno muy probablemente7
superó las emisiones de CO2 a causa de la deforestación
en los años noventa.
El ritmo de aumento de la concentración
del CO2 atmosférico fue de 1,5 ppm9
(0,4 %) por año en los dos últimos decenios. En los
años noventa, el aumento anual varió de 0,9 ppm (0,2
%) a 2,8 ppm(0,8 %). Una gran parte de estas variaciones se debe
al efecto de la variabilidad
climática (por ejemplo, los fenómenos ENOA) en
la absorción y emisión de CO2 por parte de tierras
y océanos." Enlaces...
(las variaciones en la concentración
de CO2 en diferentes escenarios enIPCC
TS figura 10)
Gases de efecto invernadero
No CO2
"La concentración del metano (CH4)
en la atmósfera ha aumentado en 1.060 ppmm9
(151 %) desde 1750 y sigue aumentando. La concentración de
CH4 no se había superado en los últimos 420.000 años.
El crecimiento anual de la concentración de CH4 fue más
lento y se hizo más variable en los años noventa en
comparación con los ochenta. Un poco más de la mitad
de las emisiones de CH4 actuales son antropógenas
(por ejemplo, utilización de combustibles de origen fósil,
ganadería, cultivo del arroz y vertederos). Además,
recientemente se ha establecido que las emisiones de monóxido
de carbono (CO) son una de las causas del aumento de la concentración
del CH4.
La concentración de óxido nitroso
(N2O) en la atmósfera ha aumentado en 46 ppmm9
(17 %) desde 1750 y sigue aumentando. La concentración actual
de N2O no se ha superado al menos durante los últimos mil
años. Un tercio aproximadamente de las emisiones de N2O actuales
son antropógenas (por ejemplo, tierras agrícolas,
corrales de engorde de ganado e industrias químicas).
Desde 1995 las concentraciones atmosféricas
de muchos de estos gases de halocarbonos que agotan la capa de ozono
ytienen un efecto invernadero (por ejemplo, CFCl3 y CF2Cl2) están
aumentando más lentamente o disminuyendo, en ambos casos
como consecuencia de la reducción de las emisiones con motivo
de la reglamentación del Protocolo de Montreal y de sus Enmiendas.
Sus componentes substitutivos (por ejemplo, CHF2Cl y CF3CH2F) y
otros componentes sintéticos (por ejemplo, los perfluorocarbonos
(PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6)) son también gases
de efecto invernadero y sus concentraciones están aumentando
actualmente.
Se calcula que el forzamiento radiativo debido al aumento de los
GEI bien mezclados desde 1750 a 2000 es de 2,43 Wm-2:
1.46 Wm-2 debido al
CO2;
0.48 Wm-2 debido al
CH4;
0.34 Wm-2 debido a
los halocarbonos;
y 0.15 Wm-2 debido
al N2O.
(Véase la
Figura 3, donde tambien se ilustran las incertidumbres.)
Se calcula que el agotamiento observado de la capa
de ozono estratosférico (O3) desde 1979 a 2000 ha causado
un
forzamiento radiativo positivo de los halocarbonos se reducirá,
como se reducirá la magnitud del forzamiento negativo por
el agotamiento del ozono estratosférico cuando la capa de
ozono se recupere en el siglo XXI.
Se calcula que la cantidad total de O3 en la tropósfera
ha aumentado un 36 % desde 1750, principalmente a causa de las emisiones
antropógenas
de diversos gases que forman el O3. Esto corresponde a un forzamiento
radiativo positivo de 0,35 Wm-2. El forzamiento del O3 varía
considerablemente de región en región y responde mucho
más rápidamente a los cambios en las emisiones que
los GEI de larga duración, como el CO" Enlaces...
2.1.2. ¿Aumentan las concentraciones de aerosoles por las
actividades humanas?
"Los aerosoles antropógenos
son efímeros y producen principalmente un forzamiento radiativo
negativo
La fuente más importante de aerosolsantropógenos
es la quema de combustibles de origen fósil y de biomasa.
Estas fuentes también están relacionadas con la degradación
de la calidad del aire y la deposición de ácidos.
Desde el Segundo Informe de Evaluación SIE4,
se han logrado avances significativos en la caracterización
de los papeles radiativos directos de diferentes tipos de aerosoles.
Se calcula que el forzamiento
radiativo directo es de -0,4 Wm-2 para los sulfatos,
-0,2 Wm-2 para los aerosoles originados en la combustión
de biomasa, -0,1 Wm-2 para el
carbono orgánico de combustibles de origen fósil
y de +0,2 Wm-2 para los aerosoles de hollín de combustibles
de origen fósil. Se tiene mucha menos confianza en la capacidad
de cuantificar el efecto directo total de los aerosoles y su evolución
en el tiempo que en los gases citados anteriormente. Los aerosoles
también varían considerablemente de región
en región y responden rápidamente a los cambios en
las emisiones.
Además de su forzamiento radiativo directo,
los aerosoles tienen un forzamiento radiativo indirecto por sus
efectos en las nubes. Actualmente existe mayor certeza con respecto
a este efecto indirecto, que es negativo, aunque de una magnitud
muy incierta."
2.1.3. ¿Cuál es el efecto de los factores naturales?
"Los factores naturales
han intervenido poco en el forzamiento radiativo del siglo pasado.
Se ha calculado que el forzamiento radiativo debido
a los cambios en la irradiancia solar desde 1750 es aproximadamente
de+0,3 Wm-2, y la mayor parte de él se produjo en la primera
mitad del siglo XX. Desde finales de los años 70, los instrumentos
de los satélites han observado pequeñas oscilaciones
debidas al ciclo solar de 11 años. Se han propuesto mecanismos
para la amplificación de los efectos solares en el clima,
pero actualmente falta una base teórica y observaciones rigurosas.
Los aerosoles
estratosféricos procedentes de erupciones volcánicas
explosivas producen un forzamiento negativo que dura varios años.
En los períodos que van de 1880 a 1920 y de 1960 a 1991 ha
habido varias erupciones importantes.
Los aerosoles estratosféricos procedentes
de erupciones volcánicas explosivas producen un forzamiento
negativo que dura varios años. En los períodos que
van de 1880 a 1920 y de 1960 a 1991 ha habido varias erupciones
importantes."
2.2.1. ¿Puede simularse el clima mediante modelos informáticos?
"La confianza en la capacidad
de los modelos para proyectar el clima futuro ha aumentado.
Se necesitan modelos climáticos complejos
basados en la física para lograr cálculos detallados
de las retroacciones y de las características regionales.
Estos modelos todavía no pueden simular todos los aspectos
del clima (por ejemplo, aún no pueden dar cuenta totalmente
de la tendencia observada en la diferencia de temperaturas de la
superficie y de la troposfera desde 1979) y, además, existen
determinadas incertidumbres con respecto a las nubes y a su interacción
con la radiación y los aerosoles.
No obstante, se ha mejorado la confianza en la capacidad de estos
modelos para facilitar proyecciones útiles del clima futuro
debido a los buenos resultados que han mostrado en un intervalo
de escalas espaciales y temporales.
Ha mejorado el conocimiento de los procesos climáticos
y su incorporación a los modelos climáticos, incluyendo
el vapor del agua, la dinámica del hielo marino y el transporte
del calor del océano.
Algunos modelos recientes producen simulaciones
satisfactorias del clima actual sin tener que efectuar ajustes
no físicos del calor y de los flujos de agua en la interfaz
océano-atmósfera
utilizada en los modelos anteriores.
Las simulaciones que incluyen cálculos
del forzamiento antropogenó
y natural reproducen los cambios a gran escala observados en la
temperatura de la superficie durante el siglo XX (Figura
4). Sin embargo, es posible que no se hubiesen incluido en
los modelos los aportes de algunos forzamientos y procesos adicionales.
A pesar de ello, la coherencia a gran escala entre los modelos
y las observaciones puede emplearse para proporcionar una verificación
independiente de los ritmos de calentamiento proyectados para
los próximos decenios de acuerdo con un escenario de emisiones
dado.
Se han mejorado algunos aspectos de las simulaciones
con modelos del ENOA, de los monzones y de la Oscilación
del Atlántico Norte, así como de determinados períodos
del clima pasado."
Se necesitan más medidas
para tratar las lagunas de información y de comprensión.
Se necesita más investigación para
mejorar la capacidad de detectar, asignar y comprender el cambio
climático, reducir las incertidumbres y proyectar los cambios
climáticos futuros. En particular, se necesitan más
observaciones constantes y sistemáticas, así como
estudios de procesos y de modelización. La disminución
de las redes de observación constituye un problema serio.
A continuación presentamos los campos que requieren intervenciones
de manera prioritaria.
Observaciones y reconstrucciones sistemáticas:
Invertir la disminución de las redes de observación
en muchas partes del mundo
Mantener y ampliar la base de observaciones para los estudios
climáticos suministrando datos coherentes, a largo
plazo y precisos que comprendan la aplicación de una
estrategia para las observaciones mundiales integradas.
Mejorar la elaboración de reconstrucciones de los
períodos climáticos pasados.
Mejorar las observaciones de la distribución espacial
de gases de efecto invernadero y aerosoles.
Estudios de los procesos y de modelización:
Mejorar la comprensión de los mecanismos y factores
que llevan a los cambios en el forzamiento radiativo.
Comprender y caracterizar los importantes procesos y retroacciones
aún no resueltos, físicos y biogeoquímicos,
en el sistema climático.
Mejorar los métodos
para cuantificar las incertidumbres de las proyecciones y
escenarios
climáticos, incluyendo en ello las simulaciones
de conjunto a largo plazo mediante modelos complejos.
Mejorar la estructura jerárquica integrada de los
modelos climáticos mundiales y regionales haciendo
hincapié en la simulación de la
variabilidad climática variabilidad climática,
los cambios climáticos regionales y los fenómenos
extremos.
Establecer una relación más eficaz entre los
modelos de clima físico y el sistema biogeoquímico
y, al mismo tiempo, mejorar la combinación con las
descripciones de las actividades humanas.
Íntimamente ligadas con estos puntos fundamentales,
hay necesidades asociadas con el fortalecimiento de la coordinación
y cooperación internacionales para utilizar mejor los recursos
científicos, informáticos y los derivados de las observaciones.
Ello exigiría que también se fomentase el libre intercambio
de datos entre los científicos. Es necesario especialmente
incrementar la capacidad de observación y de investigación
en muchas regiones, sobre todo en los países en desarrollo.
Por último, existe el imperativo constante de comunicar los
avances de las investigaciones en términos que sean pertinentes
para tomar decisiones, meta fundamental de esta evaluación."
2.3. ¿Hasta qué punto se debe el cambio climático
a las actividades humanas?
"Hay nuevas pruebas más
fehacientes de que la mayor parte del calentamiento observado en
los últimos 50 años se debe a las actividades humanas.
El SIE4
concluye lo siguiente:"El balance de las pruebas indica una
influencia humana apreciable en el clima mundial". Este informe
también advierte que las señales antropógenas
estaban todavía surgiendo del fondo de la variabilidad
climática natural. Desde el SIE4,
ha habido avances en la reducción de la incertidumbre, especialmente
con respecto a la distinción y cuantificación de la
magnitud de las respuestas a distintas influencias externas. Aunque
muchas de las fuentes de incertidumbre que establece el SIE4
siguen existiendo hasta cierto punto, las nuevas pruebas y la mejora
de los conocimientos favorecen una conclusión actualizada.
Existe un registro de temperaturas mayor y mejor
estudiado y nuevos cálculos de la variabilidad mediante
modelos. Es muy improbable7
que el calentamiento en los últimos cien años se
deba únicamente a una variabilidad
interna, como apuntan los modelos actuales. La reconstrucción
de los datos climáticos de los últimos mil años
(Figura
1b) también indica que este calentamiento era inhabitual
y es improbable7
que sea totalmente de origen natural.
Hay nuevos cálculos de la respuesta climática
al forzamiento natural y antropógeno, y se han aplicado
nuevas técnicas de detección. Los estudios de Detección
y atribucion encuentran pruebas fundamentadas de una señal
antropógena en el registro climático en los últimos
35 a 50 años
Las simulaciones de la respuesta a los forzamientos
naturales únicamente (por ejemplo, la respuesta a la variabilidad
en la irradiancia solar y en las erupciones volcánicas)
no explican el calentamiento en la segunda mitad del siglo XX
(véase por ejemplo la Figura
4a). No obstante, las simulaciones indican que los forzamientos
naturales pueden haber contribuido al calentamiento observado
en la primera mitad del siglo XX.
El calentamiento en los últimos 50 años
debido a los gases antropógenos
gde efecto invernadero puede identificarse a pesar de las incertidumbres
en el forzamiento debido a los sulfatos antropógenos en
aerosol y a factores naturales (volcanes e irradiancia solar).
El forzamiento de los sulfatos antropógenos en aerosol,
aunque incierto, es negativo en este período y, por consiguiente,
no puede explicar el calentamiento. Se ha calculado también
que los cambios en el forzamiento natural durante la mayor parte
de este período son negativos y es improbable7
que puedan explicar el calentamiento.
Los estudios de detección y atribución
en los que se comparan los cambios simulados en los modelos con
los registros observados, pueden tener en cuenta ahora la incertidumbre
en la magnitud de la respuesta modelada al forzamiento externo,
en particular el debido a la incertidumbre referente a la sensibilidad
climática.
Los estudios de detección y atribución
en los que se comparan los cambios simulados en los modelos con
los registros observados, pueden tener en cuenta ahora la incertidumbre
en la magnitud de la respuesta modelada al forzamiento externo,
en particular el debido a la incertidumbre referente a la sensibilidad
del clima aerosoles
de sulfatos son coherentes con las observaciones hechas durantes
este periodo.
La mejor concordancia entre las simulaciones
con modelos y las observaciones en los últimos 140 años
se hallan cuando se combinan todos los factores anteriores de
forzamiento, naturales y antropógenos, como se ilustra
en la Figura
4c. Estos resultados muestran que los forzamientos incluidos
son suficientes para explicar los cambios observados, pero no
excluyen la posibilidad de que puedan haber intervenido otros
forzamientos.
A la luz de las nuevas pruebas y teniendo en cuenta
las incertidumbres que quedan, es probable7
que la mayoría del calentamiento observado en los últimos
50 años se deba al aumento de las concentraciones de gases
de efecto invernadero.
Asimismo es muy probable7
que el calentamiento del siglo XX haya influido de manera significativa
en el aumento del nivel del mar observado, mediante la
expansión térmica expansión térmica
del agua del mar y la pérdida generalizada del hielo terrestre.
Dentro de las incertidumbres actuales, las observaciones y modelos
son coherentes con una falta de aceleración significativa
del aumento del nivel del mar durante el siglo XX.