Las banquisas son aguas oceánicas congeladas, presentes tanto en el Ártico
como en el Antártico, que pueden cubrir grandes extensiones de agua.
Se forman durante los meses de invierno y se derriten durante los meses de
verano, aunque en algunas regiones una parte de la banquisa permanece durante
todo el año.
Cerca del 15 por ciento de los océanos del planeta están cubiertos por
banquisas durante parte del año.
El agua salada se congela a una temperatura inferior a la del agua dulce: la
temperatura de los océanos debe alcanzar 1,8 °C bajo cero (28,8 ° F) para
congelarse.