Las cloraminas son un tipo de aminas orgánicas que se producen cuando el
amoníaco y el cloro (en forma de ácido hipocloroso) reaccionan entre sí.
Cada vez se emplea más la cloramina en vez de cloro en las plantas de
tratamiento de agua, debido a que la cloramina es mucho más estable y no
desaparece del agua asegurando la desinfección hasta el momento en que el agua
llega al consumidor. En el tratamiento del agua con cloramina, se forma
monocloramina (NH2Cl) al añadir cloro y amoníaco bajo ciertas condiciones. En el
tratamiento del agua con cloro, los subproductos de desinfección que se forman
son una combinación de cloraminas inorgánicas, a la que también se llama
residuos combinados de cloro.
En el aire, las cloraminas son un fuerte irritante respiratorio.