Sustancias químicas que persisten en el medio ambiente, se bioacumulan en la
cadena alimentaria y suponen un riesgo de causar efectos adversos a la salud
humana y al medio ambiente. Este grupo de contaminantes prioritarios está
compuesto de pesticidas (como DDT), químicos industriales (como los binefilos
policlorados, los PCB), y de forma no intencionada de productos derivados de
procesos industriales (como las dioxinas y los furianos).
Estos son transportados y llevados lejos de la fuente, atravesando fronteras
internacionales, llegando incluso a regiones donde nunca se han utilizado o
producido.