ClO2: El dióxido de cloro es un potente agente oxidante que se
añade al agua para desinfectarla y para mejorar su sabor y olor. El dióxido de
cloro se descompone rápidamente en clorito, cloruro y clorato.
El dióxido de cloro no se da de forma natural en el medioambiente sino que es
producido de forma sintética.
Se emplea como blanqueante en la industria de fabricación del papel y como
desinfectante del agua. En caso de vertido, el dióxido de cloro no permanece en
el medioambiente durante un período de tiempo sustancial debido a su elevada
reactividad.