Cuando la demanda de agua es más importante que la cantidad disponible durante
un periodo determinado o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad.
El estrés hídrico provoca un deterioro de los recursos de agua dulce en términos de
cantidad (acuíferos sobreexplotados, ríos secos, etc.) y de calidad
(eutrofización, contaminación de la materia orgánica, intrusión salina, etc.).
Fuente: PNUMA Freshwater in Europe
Glosario, traducido por GreenFacts