La fluorosis esquelética es una condición que resulta de la acumulación
excesiva de flúor en los huesos, lo que
provoca cambios en la estructura de los huesos, haciéndolos extremamente
frágiles y quebradizos.
Las primeras etapas de la fluorosis esquelética están caracterizadas por un
aumento de la masa ósea que se puede detectar con rayos x. Si se siguen
ingiriendo grandes cantidades de fluoruros durante varios años, los cambios en
el esqueleto provocan gran rigidez y dolor en las articulaciones.
La forma más aguda de fluorosis esquelética se denomina "fluorosis
invalidante". Los síntomas son la calcificación de los ligamentos, inmovilidad,
pérdida de masa muscular y problemas neurológicos debidos a la compresión de la
médula espinal.