Tóxico (dañino) para el ADN. Las sustancias genotóxicas pueden unirse
directamente al ADN o actuar indirectamente mediante la afectación de las
enzimas involucradas en la replicación del ADN y causando, en consecuencia,
mutaciones que pueden o no desembocar en un cáncer. Las sustancias genotóxicas
no son necesariamente cancerígenas, pero la mayor parte de los cancerígenos son
genotóxicos.