Se llama así a la propiedad que tienen los imanes de atraer cuerpos hechos de
algunos materiales, como hierro o níquel, y de ejercer fuerzas sobre cargas
eléctricas en movimiento o sobre alambres que las conducen como corriente
eléctrica.
Un imán es cualquier material que posea un campo magnético. Puede atraer
ciertos materiales tales como el hierro y atraer o repeler otros imanes. Los
imanes permanentes no dependen de la influencia exterior para generar su campo,
pueden retener su magnetismo durante mucho tiempo. Los electroimanes dependen de
la corriente eléctrica para generar un campo magnético. El campo aumenta a la
par que la corriente.