La morfina es obtenida de las semillas de la adormidera o la planta del opio,
Papaver somniferum. El sulfato de morfina es un potente analgésico utilizado
para el alivio del dolor agudo o crónico moderado o grave, y también se utiliza
como sedante pre-operatorio y como suplemento a la anestesia general. La morfina
es el fármaco de elección para el tratamiento del dolor asociado al infarto de
miocardio y al cáncer. También se utiliza frecuentemente durante el parto,
dependiendo sus efectos sobre las contracciones uterinas del momento en el que
se administra.
Fuente: GreenFacts, basado en Instituto Químico Biológico de la OMC de Madrid
Vademécum.