La leucemia es un cáncer que se inicia en
la médula ósea, el órgano que genera las células de la sangre.
Existen varios tipos de leucemia.
Aquellas que se desarrollan de forma súbita (en días o semanas) se denominan
leucemias agudas. Las que se desarrollan durante meses o años
son leucemias crónicas.
Otra clasificación de las leucemias se establece en función del tipo de
glóbulo blanco afectado, las células mieloides o los linfocitos, que se
distinguen por su apariencia al microscopio.
Los glóbulos blancos mieloides son la primera línea de
defensa del sistema inmunitario contra las infecciones, y se encuentran
principalmente en la sangre. Se encargan de fagocitar y matar a los organismos
extraños. Los linfocitos se encuentran en los nudos linfáticos
y en la sangre. Permanecen a la espera de detectar organismos extraños y
estimulan las defensas del cuerpo para luchar contra ellos.