El tributil estaño (TBT) es un compuesto organometálico utilizado en las
pinturas antiincrustantes [impeden que se adhirieran algas y otros organismos
vivos sobre ellos].
Puede causar efectos nocivos incluso en concentraciones inferiores a un
nanogramo por litro y, por tanto, se considera uno de los compuestos más tóxicos
en el medio acuático. En la actualidad, su utilización está estrictamente
controlada en la mayor parte del mundo.