Bacteria presente naturalmente en los suelos que produce una proteína tóxica
para algunos tipos de insectos. El gen que está dentro de la bacteria y que
produce esa toxina, el gen Bt, puede transferirse a cultivos, haciéndolos más
resistentes al insecto correspondiente.
La toxina Bt es venenosa para las larvas de muchas mariposas y
polillas, y para algunas larvas de escarabajos y moscas, pero no para los seres
humanos. Está disponible como insecticida comercial desde los años 60.