El concepto de comercio justo se aplica generalmente a las operaciones
comerciales que potencian la posición económica de los pequeños productores y
propietarios con el fin de garantizar que no queden marginados de la economía
mundial.
Apunta principalmente a los países en desarrollo y, con respecto a la
presente comunicación, consta de dos elementos principales: · garantizar que los
productores, incluidos los trabajadores, tengan una participación adecuada del
beneficio total; · mejorar las condiciones sociales, en concreto las de los
trabajadores en los casos en que no existen estructuras desarrolladas de
servicios sociales y representación laboral (sindical por ejemplo), etc.
Este
concepto tiene como objetivo el desarrollo a largo plazo. La participación en
las iniciativas relacionadas con el comercio justo es voluntaria, tanto para los
vendedores como para los consumidores.
Hay que señalar que el concepto de
«comercio justo» no es el de «comercio ético». Este último se refiere
principalmente a los métodos comerciales de las empresas presentes en el país
(códigos de conducta, por ejemplo).