Los depresores son sustancias que reducen la actividad del sistema nervioso
central, causando un efecto sedante, hipnótico y tranquilizante.
Existen depresores legales e ilegales. El depresor legal más común es el
alcohol, aunque hay otros,como los medicamentos recetados para conciliar el
sueño, aliviar el estrés y controlar la ansiedad.