Se denomina forzamiento radiativo al cambio en el flujo neto de energía
radiativa hacia la superficie de la Tierra medido en el borde superior de la
troposfera (a unos 12.000 m sobre el nivel del mar) como resultado de cambios
internos en la composición de la atmósfera, o cambios en el aporte externo de
energía solar. Se expresa en W/m2.
Un forzamiento radiativo positivo contribuye a calentar la superficie de la
Tierra, mientras que uno negativo favorece su enfriamiento.
En el informe del IPCC, los cambios en el forzamiento radiativo se comparan
con el año 1750