Expresión del grado de desconocimiento de una condición futura (por ejemplo,
de un ecosistema).
La incertidumbre puede derivarse de una falta de información o incluso por que
exista desacuerdo sobre lo que se sabe o lo que podría saberse. Puede tener
varios tipos de origen, desde errores cuantificables en los datos hasta
terminología definida de forma ambigua o previsiones inciertas del
comportamiento humano. La incertidumbre puede, por lo tanto, ser representada
por medidas cuantitativas (por ejemplo, un rango de valores calculados según
distintos modelos) o por afirmaciones cualitativas (por ejemplo, al reflejar el
juicio de un grupo de expertos).