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SIDA Situación y desafíos de la epidemia

3. ¿Cómo ha evolucionado la prevención y el tratamiento del VIH desde 2001?

  • 3.1 ¿Se ha mejorado la prevención del VIH?
  • 3.2 ¿El tratamiento y los cuidados están llegando a quienes lo necesitan?
Hombre seropositivo con fármacos antirretrovirales,
                                    Camboya
Hombre seropositivo con fármacos antirretrovirales, Camboya
Fuente: UNAIDS/O. O'Hanlon

En general, los gobiernos combaten el SIDA mucho más activamente que antes.

De hecho, en las diferentes regiones del mundo, muchos países están estableciendo colaboraciones internacionales para coordinar la lucha contra el VIH/SIDA, con el fin de acercarse al máximo al objetivo de ofrecer tratamiento a todos aquellos que lo necesitan de aquí a 2010.

La mayor parte de los países cuentan con un plan nacional para combatir el SIDA y un único organismo nacional para coordinar sus acciones. La mitad de ellos dispone también de un plan para medir los progresos realizados. Sin embargo, los sistemas empleados para poner estos planes en práctica, así como la participación de la sociedad civil y de las personas seropositivas, siguen siendo irregulares. Más en inglés…

3.1 ¿Se ha mejorado la prevención del VIH?

Los programas de prevención conllevan una serie de servicios, cuyo objetivo es prevenir la transmisión del VIH por vía sexual, transmisión materno infantil, consumo de drogas por vía intravenosa y transfusiones de sangre.

Estos servicios de prevención incluyen, por ejemplo, el acceso al asesoramiento y las pruebas del VIH, la educación preventiva de los jóvenes, la distribución de preservativos entre personas sexualmente activas, los programas para reducir la estigmatización y la discriminación asociadas al VIH y el tratamiento de otras enfermedades de transmisión sexual.

Aunque algunos países cuentan con servicios de prevención del VIH mucho más accesibles que en 2001, sólo alcanzan a una pequeña minoría de quienes lo necesitan, y no llegan a determinados grupos objetivo.

Los programas centrados en cambiar el comportamiento han sido eficaces a la hora de reducir la frecuencia de los comportamientos sexuales de riesgo. Los países que tienen una menor incidencia del VIH se han visto beneficiados por la evolución de los comportamientos sexuales, como la reducción del comercio sexual en Camboya y Tailandia, el comienzo más tardío de la actividad sexual en Zimbabue, un énfasis creciente en la monogamia en Uganda y un mayor uso del preservativo a nivel general.

No obstante, la mayoría de países no han conseguido alcanzar el objetivo establecido para 2005 de asegurar al 90% de los jóvenes el acceso a los servicios de prevención. De hecho, menos del 50% de los jóvenes de los 18 países encuestados estaban correctamente informados sobre la prevención y transmisión del SIDA.

El abastecimiento mundial de preservativos por el sector público tan sólo cubre menos de la mitad de las necesidades actuales, y se requiere triplicar la financiación para alcanzar este objetivo.

Cada año, más de 340 millones de personas contraen una enfermedad de transmisión sexual curable, siendo las mujeres un grupo especialmente vulnerable. A pesar de que el riesgo de transmisión del VIH aumente considerablemente por no curar las infecciones de transmisión sexual, el diagnóstico y el tratamiento de dichas infecciones y del VIH carecen de coordinación.

Aunque las estrategias de prevención resultan rentables, existen indicios preocupantes de que algunos países están reduciendo los presupuestos destinados a la prevención del VIH.

La práctica de inyecciones inseguras y transfusiones de sangre contaminada sigue siendo motivo de preocupación. En este sentido, se deberá fomentar la observancia de prácticas formales de control de infecciones en las unidades de cuidados sanitarios. Más en inglés…

3.2 ¿El tratamiento y los cuidados están llegando a quienes lo necesitan?

Una combinación de diferentes tratamientos antirretrovirales resulta ser eficaz a la hora de prevenir o retrasar la aparición de enfermedades y muertes relacionadas con el SIDA. Sin embargo, el suministro de estas terapias que duran toda la vida resulta complicado y costoso, hecho que aumenta la preocupación en torno al acceso al tratamiento en las regiones donde los recursos son limitados.

En los últimos años, se ha producido una revolución mundial en relación con la mejora del acceso al tratamiento.

La Declaración de Compromiso sobre el VIH/SIDA de 2001 estableció que el acceso equitativo a los cuidados y al tratamiento constituía un elemento fundamental para responder de forma efectiva al VIH.

En 2003, ONUSIDA y la OMS lanzaron la iniciativa “3 por 5”, cuyo objetivo mundial era suministrar el tratamiento antirretroviral (TAR) – que prolonga la esperanza de vida – a tres millones de personas seropositivas en países de ingresos bajos y medios antes del final de 2005.

En los países de ingresos medios y bajos, el número de centros que suministraban medicamentos antirretrovirales había pasado de 500 en 2004 a más de 5000 a finales de 2005. Además, entre 2001 y 2005, el número de personas que recibían terapia antirretroviral pasó de 240.0000 a unas 1,3 millones. Este aumento destacado sigue estando lejos del objetivo de alcanzar los 3 millones establecido por la estrategia “3 por 5”.

Los recientes esfuerzos sin precedentes para aumentar el acceso al tratamiento del VIH en todo el mundo consiguieron salvar la vida de 250.000 a 350.000 personas en 2005.

Veintiún países alcanzaron el objetivo establecido para 2005 de suministrar tratamiento a al menos la mitad de quienes lo necesitaban. Sin embargo, a nivel mundial, sólo una de cada cinco personas dispone de los medicamentos antirretrovirales que necesita.

La expansión del tratamiento está dificultada, ya que muchas personas no pueden costear los gastos relacionados con el tratamiento, o viven lejos de los centros de tratamiento. Además, no se han abordado adecuadamente las necesidades de ciertos grupos de población vulnerables, como los profesionales del sexo, los hombres que tienen relaciones homosexuales, los consumidores de drogas intravenosas, los presos y los refugiados.

Para aumentar la distribución de medicamentos antirretrovirales en las regiones donde los recursos son limitados, la OMS ha recomendado programas de tratamiento simplificados y normalizados, que incluyen el tratamiento primario, acompañado del tratamiento secundario cuando el primario no funciona. Sin embargo, dado que algunos medicamentos antirretrovirales utilizados para el tratamiento secundario siguen siendo demasiado caros en muchos países, se requerirá probablemente el establecimiento de precios más asequibles para mantener y extender el acceso al tratamiento.

El progreso hacia un acceso universal al tratamiento requiere esfuerzos en los siguientes ámbitos:

  • Aumentar el uso de servicios de asesoramiento y pruebas voluntarias del VIH, de manera que puedan diagnosticarse más casos.
  • Reducir la estigmatización y discriminación hacia las personas que viven con el VIH o que presuntamente corren riesgo de contraerlo.
  • Formar a un mayor número de profesionales sanitarios y hacer un mejor uso de los recursos humanos existentes (auxiliares sanitarios locales y otros trabajadores sanitarios de la comunidad).
  • Evitar la escasez de medicamentos, para asegurar que las personas que necesitan tratamiento antirretroviral lo reciban sin demora ni interrupciones.
  • Integrar los cuidados relacionados con el VIH con otros servicios sanitarios, como el diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis o los cuidados de salud reproductiva. Esto puede mejorar la calidad de los cuidados, además de aumentar el número de personas que utilizan medicamentos antirretrovirales.

Más en inglés…


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