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Biodiversidad y Bienestar Humano

4. ¿Qué factores conducen a la pérdida de biodiversidad?

  • 4.1 ¿Qué es un generador de cambio y cómo afecta a la biodiversidad?
  • 4.2 ¿Cuáles son los generadores indirectos de cambio en la biodiversidad?
  • 4.3 ¿Qué generadores directos de cambio son más importantes en los diferentes ecosistemas?
  • 4.4 ¿Cómo afectan determinados generadores directos de cambio a la biodiversidad?
  • 4.5 ¿Cómo afecta el cambio climático a la biodiversidad?
  • 4.6 ¿A qué velocidad operan los generadores de cambio?

4.1 ¿Qué es un generador de cambio y cómo afecta a la biodiversidad?

Los generadores de cambio son factores naturales o provocados por el hombre que producen un cambio en la biodiversidad, ya sea de forma directa o indirecta.

Algunos generadores directos de cambio son más fáciles de medir que otros, por ejemplo el empleo de fertilizantes, el consumo de agua, el riego y las cosechas. Los indicadores que reflejan otros generadores de cambio no se han desarrollado en igual medida y no resulta tan fácil obtener datos de medición. Éste es el caso de las especies exóticas, el cambio climático, los cambios en la cobertura de la tierra y la fragmentación del paisaje.

Los cambios en la biodiversidad se producen por la combinación de generadores de cambio que operan con el paso del tiempo, a diferentes escalas y con tendencia a amplificarse entre ellos. Por ejemplo, la combinación de factores como el aumento tanto de la población como de la renta y los avances tecnológicos puede conducir al cambio climático. Más en inglés…

Cuadro 3.1. Generadores de cambio directo: Ejemplo extraído de un informe de evaluación de la región de África del Sur [en]

4.2 ¿Cuáles son los generadores indirectos de cambio en la biodiversidad?

Los cinco principales generadores indirectos de cambio que afectan a la biodiversidad son:

  • Cambios en la actividad económica: la actividad económica mundial es en la actualidad cerca de sietes veces mayor que hace 50 años, y se espera que siga creciendo. Los diversos procesos de globalización han eliminado barreras regionales, han debilitado las conexiones nacionales y han aumentado la interdependencia entre las personas y entre las naciones.
  • Evolución demográfica: la población mundial se ha duplicado en los últimos 40 años y alcanzó los seis mil millones en 2000. El hecho de que cada vez más gente viva en las ciudades hace aumentar la demanda de alimento y energía, y por lo tanto la presión sobre los ecosistemas.
  • Factores sociopolíticos: el auge de las instituciones democráticas en los últimos 50 años ha permitido la aparición de nuevas formas de gestionar los recursos medioambientales.
  • Factores culturales y religiosos: la cultura condiciona la imagen que las personas se forman del mundo, así como el establecimiento de prioridades, por ejemplo en el caso de la conservación.
  • Ciencia y tecnología: el desarrollo y la difusión del conocimiento científico y la tecnología puede contribuir a aumentar la eficiencia en el uso de los recursos, aunque también puede proporcionar los medios para aumentar la explotación de los recursos naturales.

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4.3 ¿Qué generadores directos de cambio son más importantes en los diferentes ecosistemas?

Hay diferentes generadores directos de cambio que tienen una importancia fundamental en diferentes ecosistemas. A lo largo de la historia, los cambios en los hábitats y en los usos del suelo han supuesto el mayor impacto sobre la biodiversidad en todos los ecosistemas, pero se prevé que el cambio climático y la contaminación afecten cada vez más al conjunto de los aspectos de la biodiversidad. La sobreexplotación y las especies invasoras también han sido importantes y siguen estando entre los principales generadores de cambio en la biodiversidad.

En los últimos 50 años, los generadores directos de cambio más importantes han sido:

En los ecosistemas terrestres:

Los cambios en la cobertura de la tierra, principalmente a causa de su transformación en terrenos de cultivo. Sólo las zonas que no son aptas para el cultivo han quedado relativamente inalteradas, por ejemplo el desierto, la selva boreal y la tundra. En la actualidad, la deforestación y la degradación de los bosques están adquiriendo dimensiones importantes en los trópicos. Cerca de un cuarto de la superficie de la tierra está ocupada en la actualidad por sistemas agrícolas.

En los ecosistemas marinos:

La pesca es la principal presión directa del hombre que afecta a la estructura, el funcionamiento y la biodiversidad de los océanos. En todos los océanos, determinadas poblaciones de especies que son objeto de la pesca han disminuido drásticamente a causa de la sobreexplotación o por que se ha pescado por encima del límite sostenible. A nivel mundial, las capturas han estado en declive desde los máximos alcanzados a finales de los 80.

En los ecosistemas de agua dulce:

Los cambios en el régimen de aguas, como los que se producen a raíz de la construcción de grandes presas; las especies invasoras, que pueden conducir a la extinción de especies; y la contaminación, por ejemplo con niveles altos de nutrientes. Más en inglés…

4.4 ¿Cómo afectan determinados generadores directos de cambio a la biodiversidad?

4.4.1 Las alteraciones naturales (como los incendios) o el cambio en los usos del suelo (como la construcción de una carretera) provocan la fragmentación de los bosques. Estos cambios del hábitat tienen un gran impacto sobre la biodiversidad, ya que los fragmentos reducidos de hábitat sólo pueden albergar pequeñas poblaciones, que suelen ser más vulnerables a la extinción. Más en inglés…

Haga click en cualquiera de los continentes para ver los mapas forestales:
Fragmentación forestal provocada por la actividad del hombre

Mapa de la tierra interactivo
América del Sur América del Norte África Europa Asia y el noroeste del Pacífico Sureste de Asia, Australia y el Pacífico

4.4.2 La introducción y propagación de especies exóticas invasoras fuera de su distribución habitual ha sido una de las principales causas de extinción. Esto ha afectado especialmente a islas y hábitats de agua dulce, y continúa siendo un problema en muchas zonas por falta de medidas preventivas eficaces. En Nueva Zelanda, por ejemplo, se han introducido una media de 11 especies de plantas por año desde que los europeos se establecieron en 1840. Más en inglés…

4.4.3 La sobreexplotación sigue siendo una grave amenaza para muchas especies; por ejemplo de peces marinos, invertebrados, animales de caza y también de árboles. La mayoría de las pesquerías industriales están plenamente explotadas o sobreexplotadas y las técnicas destructivas de pesca deterioran los estuarios y pantanos. La sobreexplotación de la carne de animales silvestres (por ejemplo, de elefantes o gorilas en África) presenta una situación similar, en la que se conoce poco sobre los límites de explotación sostenible y en la que es difícil controlar la caza de una manera efectiva. Se calcula que el volumen del comercio de plantas y animales silvestres y sus derivados se acerca a los 160.000 millones de dólares al año. Este comercio traspasa las fronteras nacionales y, por lo tanto, su regulación requiere cooperación internacional para proteger determinadas especies de la sobreexplotación.

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4.4.4 Durante las cuatro últimas décadas, los excesos de nutrientes en los suelos y en el agua se han revelado como uno de los generadores de cambio más importantes en los ecosistemas tanto terrestres, como costeros y de agua dulce. Más de la mitad de los fertilizantes nitrogenados sintéticos que se han utilizado hasta el momento en el planeta se emplearon con posterioridad a 1985, y el uso de compuestos fosforados es en la actualidad tres veces mayor que en 1960.

La cantidad total de nitrógeno de la que disponen actualmente los organismos a causa de la actividad humana supera a la procedente de la suma de todas las fuentes naturales. Los aportes excesivos de nitrógeno y fósforo a los sistemas costeros o de agua dulce pueden provocar una proliferación y un crecimiento excesivo de plantas y algas (eutrofización), la disminución del oxígeno y otros problemas medioambientales. Más en inglés…

4.5 ¿Cómo afecta el cambio climático a la biodiversidad?

Los cambios recientes en el clima (como el aumento de las temperaturas en determinadas regiones), han tenido ya un impacto significativo sobre la biodiversidad y los ecosistemas. Han afectado a la distribución de las especies, el tamaño de las poblaciones, las épocas de reproducción y migración y la frecuencia de plagas y epidemias. Los cambios en el clima previstos para 2050 podrían llevar a la extinción de muchas especies que viven en determinadas zonas geográficas de reducido tamaño. Para finales de este siglo, es posible que el cambio climático y sus consecuencias se conviertan en el principal generador directo de la pérdida global de biodiversidad.

La temporada de cultivo se ha alargado en Europa a lo largo de los últimos 30 años; mientras que, en algunas regiones de África, la combinación de los cambios regionales del clima y la presión del hombre ha provocado una disminución de las cosechas de cereales desde 1970. Los cambios en las poblaciones de peces también se han relacionado con variaciones climáticas a gran escala, como “El Niño”. A medida que el cambio climático se agrave, sus efectos perjudiciales sobre los servicios de los ecosistemas superarán a los beneficios en la mayoría de las regiones del planeta. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) prevé un aumento de la temperatura media de la superficie del planeta de entre 2 y 6.4 ºC de aquí a 2100, en comparación con los niveles preindustriales. Esto podría perjudicar a la biodiversidad a escala mundial.

Según los pronósticos:

  • Es probable que el cambio climático agrave la pérdida de biodiversidad y aumente el riesgo de extinción de especies.
  • En muchas regiones áridas y semiáridas, el agua será más escasa y de menor calidad.
  • Aumentará el riesgo de inundaciones y sequías.
  • La producción de energía hidroeléctrica y biomasa será menos fiable en algunas regiones.
  • Es probable que enfermedades como la malaria, el dengue y la cólera sean cada vez más frecuentes en muchas regiones, así como otros problemas de salud relacionados con los golpes de calor, la desnutrición y las catástrofes naturales.
  • La productividad de la agricultura puede descender en las regiones tropicales y subtropicales; la pesca también puede resultar perjudicada.
  • Los cambios en el clima, en los usos del suelo y en la propagación de las especies invasoras reducirán la capacidad de las especies tanto para migrar como para sobrevivir en hábitats fragmentados.

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4.6 ¿A qué velocidad operan los generadores de cambio?

Muchos de los factores que desencadenan la extinción de especies, como el cambio en los usos del suelo, la aparición de enfermedades y las especies invasoras, se dan ahora de forma simultánea y con una intensidad mayor que en el pasado. Las múltiples amenazas podrían tener efectos drásticos e inesperados sobre la biodiversidad, ya que la exposición a una amenaza con frecuencia hace que la especie sea más vulnerable al resto de amenazas.

Los generadores de cambio que afectan a la biodiversidad pueden ser de ámbito tanto local como mundial y tener efectos inmediatos o a largo plazo. Es probable que, en el eje espacial, el cambio climático se produzca a escala regional (en su sentido más extenso), mientras que los cambios políticos pueden limitarse al ámbito nacional o municipal. Los cambios socioculturales suelen producirse lentamente, en el transcurso de décadas, mientras que los cambios económicos son, por lo general, más rápidos.

Muchos de los efectos de las medidas de intervención sobre los ecosistemas tardan mucho tiempo en hacerse patentes. Por ejemplo, la recuperación de una población requiere, como mínimo, el tiempo necesario para dar a luz a una nueva generación, aunque esta recuperación lleva con frecuencia varias generaciones. Además, las instituciones creadas por el hombre suelen ser poco ágiles a la hora de tomar decisiones y ponerlas en marcha. Por otro lado, ninguno de los generadores de cambio parece estar bajo control o en proceso de regresión y todavía no hemos conocido todas las consecuencias de los cambios que se produjeron en el pasado.

La extinción de especies a causa de la pérdida de hábitat presenta un desfase temporal considerable. En algunas especies el proceso puede ser rápido, pero en otras puede tardar entre 100 y 10.000 años. En el intervalo de tiempo que hay entre la reducción del hábitat y la extinción de una especie, el hombre dispone de una oportunidad para recuperar los hábitats y salvar la especie de la extinción. Sin embargo, es poco probable que las medidas de recuperación consigan salvar las especies más vulnerables, que se extinguirán poco después de la pérdida de hábitat. Más en inglés…


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