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Recursos Forestales

8. ¿Qué beneficios económicos y sociales reportan los bosques?

  • 8.1 ¿Cual es el valor total de la extracciones de madera?
  • 8.2 ¿Cual es el valor de las extracciones de otros productos forestales ?
  • 8.3 ¿Cuántas personas trabajan en el sector forestal?
  • 8.4 ¿Quién posee los bosques y las tierras boscosas?
  • 8.5 ¿Qué proporción de bosque se ha reservado para cumplir funciones sociales y recreativas?

Los bosques ofrecen un amplia variedad de ventajas sociales y económicas, ya sea en relación con el empleo, con el beneficio generado por la transformación y comercialización de los productos forestales o con las inversiones en el sector forestal. Los bosques también proporcionan otros beneficios, por ejemplo albergan y protegen los sitios o paisajes de alto valor cultural, espiritual o recreativo. Las ventajas económicas suelen valorarse en términos monetarios, pero la función social de los bosques es mucho más difícil de medir y puede variar considerablemente de un país a otro, en función de sus tradiciones y de su nivel de desarrollo. El mantenimiento y fortalecimiento de estas funciones forma parte de la gestión sostenible de los bosques, y, por eso, las informaciones sobre el estado y las tendencias de las ventajas socio-económicas de los bosques son esenciales. Más en inglés…

8.1 ¿Cual es el valor total de la extracciones de madera?

El valor total de las extracciones de madera es un indicador de la contribución de los bosques a la economía nacional. Esta información se utiliza para desarrollar y gestionar las políticas nacionales, así como para establecer prioridades y destinar los recursos disponibles.

A nivel mundial, el valor total de extracción de madera en 2005 era de 57.000 millones de dólares para la madera industrial en rollo y de 7.000 millones de dólares para la madera de combustión, lo que suma un total de 64.000 millones de dólares [Cuadro 7.2]. Estas cifras contrastan con el hecho que, en términos de m3, las extracciones de madera industrial en rollo son prácticamente las mismas que las de madera de combustión. Por lo tanto, estas cifras demuestran que la madera de combustión tiene aproximadamente diez veces menos valor por m3 que la madera industrial en rollo.

A nivel mundial, parece que el valor de las extracciones de madera ha aumentado sensiblemente; de 53.000 millones de dólares en 1990 ha pasado a 55.000 millones de dólares en 2000 y a 59.000 millones de dólares en 2005. Sin embargo, si tenemos en cuenta la inflación, el valor de las extracciones de madera ha disminuido a nivel mundial.

A nivel general, el valor declarado de las extracciones maderera parece haber aumentado en todas las regiones del mundo, excepto en Asia y en Sudamérica. En Asia, este significativo declive se atribuye a una reducción del volumen de las extracciones de madera. En Brasil, el valor de las extracciones de madera cayó y se volvió a recuperar, al abandonar la explotación forestal de los bosques naturales a favor de las plantaciones forestales. Este cambio permitió garantizar una buena productividad y el establecimiento de precios más bajos. El valor bruto de extracciones madereras no es necesariamente un buen indicador de la sostenibilidad económica de los bosques. Un declive del valor de las extracciones de madera (como se ha observado en Brasil) podría indicar que el sector se ha vuelto más rentable. Almacenar datos estadísticos sobre el valor añadido del conjunto del sector forestal (incluyendo el procesamiento) podría ofrecer mejores indicaciones de la sostenibilidad económica. Más en inglés…

8.2 ¿Cual es el valor de las extracciones de otros productos forestales ?

Al igual que el valor de la producción maderera, el valor de las extracciones de productos forestales no madereros también es un indicador de la contribución de los bosques y de las tierras boscosas a las economías nacionales. Este indicador también señala la contribución del sector a la reducción de la pobreza, ya que los productos no madereros forestales, como alimentos y forrage, son generalmente extraídos por los habitantes de áreas rurales relativamente pobres.

La disponibilidad de informaciones sobre productos forestales no madereros es muy baja. Es probable que las cifras proporcionadas constituyan una infravaloración de la realidad ya que, por lo general, estos productos no entran en los mercados convencionales y es difícil obtener datos sobre ellos. En 2005, el valor total declarado de productos forestales no madereros se situaba alrededor de los 4.700 millones de dólares [Cuadro 7.4], tres cuartos de los cuales correspondían a productos derivados de las plantas. Los valores más elevados corresponden a los alimentos (1.300 millones de dólares) seguidos por otros productos derivados de las plantas. Tres productos y países específicos son responsables del valor relativamente elevado de las extracciones de otros productos vegetales: las hojas de bidi en India, el corcho en España y el abono verde en la Corea. La carne de animales silvestres fue, de lejos, el producto animal más importante, alcanzando un valor de 600 millones de dólares.

Asia y Europa representan cerca del 90% del valor total de productos forestales no madereros declarados. No obstante, es posible que esta cifra constituya una infravaloración de la realidad ya que para este tipo de productos muchas regiones no disponen de datos suficientes. Por ejemplo, el valor de carne de animales silvestres declarado fuera de Europa sólo alcanzaba los 5 millones de dólares, lo que probablemente es una infravaloración ya que la mayor parte de carne de animales silvestres que proporcionan otras regiones no se declara, es irregular o ilegal.

El valor total del comercio internacional de productos forestales no madereros se eleva a 11.000 millones de dólares, lo que demuestra que el valor total de los productos forestales no madereros cultivados (4.700 millones de dólares) está infravalorado.

Debido a la falta de informaciones fiables, es difícil discernir las tendencias de los productos forestales no madereros. Entre 1990 y 2000, la tendencia general de los valores declarados respecto a los productos forestales no madereros aumentó del 26%, pasando de 4.000 a 6.100 millones de dólares. Pese a que estas tendencias no son demasiado fiables en todas las regiones, su valor ha aumentado notablemente en Asia y ligeramente en Europa. Más en inglés…

8.3 ¿Cuántas personas trabajan en el sector forestal?

El nivel del empleo en el ámbito forestal es un indicador del valor socio-económico del sector forestal y del impacto que tienen los bosques sobre la población. Cabe destacar que sólo se presentaron las cifras sobre el empleo relativas a la producción primaria de bienes forestales y sus servicios relacionados.

En el año 2000, un total de 11 millones de personas estaban declarados como empleados en el sector forestal [Cuadro 7.6], de los cuales aproximadamente la mitad eran empleados en la producción primaria de mercancías. La mayor parte de estos empleos (8,3 millones) estaban localizados en India y China.

De 1999 al año 2000 los empleos declarados en el sector forestal decayeron un 10% a nivel mundial. En términos generales, se redujo el número de empleos en Asia y Europa, mientras que en las otras regiones aumentó ligeramente. Gran parte de este declive puede atribuirse al aumento de la productividad realizado, por ejemplo, gracias a una mayor mecanización. En Europa (incluyendo a la Federación Rusa), el declive del número de empleos también puede atribuirse a las reestructuraciones y a las privatizaciones de las actividades forestales.

Los Estados que declararon los datos referentes al empleo forestal representan el 67% de las superficies forestales del mundo. Sin embargo, la calidad de estas informaciones plantea algunos problemas. Los Estados han utilizado diferentes criterios a la hora de incluir o excluir a los trabajadores del sector público en sus estadísticas. Algunos han incluido a todos los trabajadores del sector público, mientras que, aparentemente, otros no han incluido a ninguno. Se puede que algunos países, como India, hayan declarado personas empleadas a tiempo parcial sin convertirles en las estadísticas en equivalentes a tiempo completo. Algunas de las estadísticas presentadas también incluyen a las personas que recogen madera de combustión y productos forestales no madereros para su propia subsistencia, en vez de declarar el número exacto de personas trabajando en el ámbito forestal a cambio de una paga o salario. Más en inglés…

8.4 ¿Quién posee los bosques y las tierras boscosas?

Para plantear políticas eficaces de gestión sostenible de los bosques, se requiere un entendimiento sobre las cuestiones de propiedad. En numerosos países, el régimen de propiedad forestal está en plena evolución; muchas de las propiedades forestales que pertenecían al Estado han pasado a manos de comunidades locales o familias individuales, lo que aumenta la complejidad de las relaciones entre las partes interesadas. Estos cambios afectan la forma de gestionar los bosques y suponen nuevas implicaciones sociales, políticas y económicas.

Estos cambios fueron evaluados aquí por primera vez y, para eso, los países tuvieron que clasificar sus bosques entre “públicos”, “privados” u “otros”.

Recuadro 7.1 sobre propiedad de los bosques y tenencia de los recursos

La propiedad pública de los bosques es predominante en todas las regiones. A nivel mundial, el 84% de los bosques y el 90% de las otras superficies boscosas son de propiedad pública. Desde que la categoría de “bosques públicos” incluye los que pertenecen a los pueblos, comunidades o grupos indígenos, es difícil trazar conclusiones sobre la gestión de los bosques públicos.

Cuadro 7.8: Propiedad de los bosques, 2000

En términos absolutos, las superficies más extensas de bosques de propiedad privada se encuentran en América del Norte, Europa y Oceanía. En términos relativos, los bosques de propiedad privada son más presentes en Centroamérica (56% de superficie forestal), en Europa excluyendo a la Federación Rusa (51% del superficie forestal) y en América del Norte (con 29% de superficie forestal). En la Federación Rusa, menos del 10% del total de las superficies boscosas es de propiedad privada. En África el total de la superficie boscosa de propiedad privada no alcanza el 2%.

En general, la proporción de bosques de propiedad privada está en aumento, con 11% de todos los bosques del mundo en 1990 y el 13% en 2000. No parece haber ninguna clara tendencia regional excepto en el caso de Europa, donde los bosques de propiedad privada han aumentado de un 8% a un 9,7%.

Los Estados que han proporcionado informaciones sobre el régimen de propiedad forestal representan el 77% del total de la superficie forestal mundial. Este porcentaje es ligeramente inferior para el régimen de propiedad de otras zonas boscosas. La incertidumbre en relación con las cuestiones de propiedad, la falta de actualización de los datos disponibles, los cambios rápidos, y el hecho que la propiedad de los bosques sea una variable que ha sido introducida muy recientemente en los inventarios forestales limitan la disponibilidad de informaciones fiables al respecto.

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8.5 ¿Qué proporción de bosque se ha reservado para cumplir funciones sociales y recreativas?

El turismo, los recreativos, la educación y la conservación de los lugares con una importancia cultural o espiritual son algunos de los ejemplos que se pueden citar para exponer las funciones sociales que realizan los bosques. La superficie boscosa que se reserva para estas funciones es un indicador para medir hasta que punto los países y las personas responsables de la gestión forestal toman en cuenta la función social de los bosques.

Cerca de un tercio de los países y territorios han declarado tener superficies boscosas destinadas a los servicios sociales. Se dispone de una amplia información en Europa, en Asia Oriental y en Sudamérica, aunque faltan muchos datos de otras regiones. Además, 80% de los 1,41 millones de km2 de bosque designado para la realización de servicios sociales se encuentra en Brasil, desde que este país integró todos sus “territorios indígenas” y “reservas de desarrollo sostenible” en esta categoría.

A nivel mundial, se estima que el 3,7% del área forestal (el 1,7% si no se toma en cuenta Brasil) está dedicada principalmente a la función social. Este porcentaje aumenta hasta alcanzar el 30,9% cuando se toma en cuenta los bosques que desempeñan un papel social entre otros papeles. Tras Sudamérica, Europa (excluyendo a la Federación Rusa) tiene el mayor porcentaje de bosques destinados a los servicios sociales (8,3% del área forestal total).

Se requiere una definición más clara de los servicios sociales ofrecidos por los bosques para evaluaciones futuras, de manera a reducir las incongruencias entre los diferentes informes estatales. La única conclusión que podemos alcanzar es que, dado al elevado número de superficies designadas para este objetivo, parece que sea Europa quien otorga mayor atención a los servicios sociales ofrecidos por los bosques. Más en inglés…


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